IDEARIO DE NUESTRO CENTRO

 

MISIÓN

  1. La Fundación Flors es una institución educativa sin fines lucrativos ni voluntad discriminatoria o clasista, que, tomando como base irrenunciable su Fin Fundacional,  imparte a su alumnado todas las enseñanzas que tiene autorizadas por la administración educativa competente: Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Ciclos Formativos de Formación Profesional de Grado Medio en las áreas de Gestión Administrativa, Comercio, e Instalaciones Eléctricas y Automáticas.
  2. Cubre un amplio espectro formativo que permite a nuestros alumnos acceder al centro desde la más temprana edad y les ofrece la posibilidad de completar en el mismo toda la enseñanza obligatoria más los estudios específicos de la formación profesional de grado medio.
  3. Forma y educa de manera integral a sus alumnos, de manera que facilite su pleno desarrollo personal y a la vez les capacite profesionalmente para responder a las demandas de una sociedad en constante transformación, involucrando a las familias como primeras responsables de la educación de sus hijos.
  4. Cumple una función de servicio a los niños, a los adolescentes y a los jóvenes, así como a sus familias, tanto de la propia ciudad como de otras poblaciones del entorno inmediato, dando adecuada respuesta educativa y formativa a la demanda social a través de diversas opciones educativas y de formación
  5. Cuenta con un equipo de profesores perfectamente cualificados y comprometidos para mantener la coherencia educativa y para conseguir un nivel pedagógico de calidad.
  6. Dispone de las instalaciones, del equipamiento y de los recursos materiales adecuados para las distintas etapas educativas.

 

VISIÓN

En la Fundación Flors aspiramos a:

  1. Ser una institución referente en la población por la variedad de nuestra oferta educativa y por la calidad de la enseñanza y de la preparación proporcionadas a nuestro alumnado en todos sus niveles.
  2. Contar con el reconocimiento general por nuestro nivel de convivencia interna y por la potenciación del desarrollo personal y profesional tanto del alumnado como del profesorado y demás personal al servicio del centro.
  3. Ser una institución modélica en buenas prácticas de gestión y de mejora continua.
  4. Ser motivo de orgullo para nuestros alumnos, para sus familias y para todo el personal que presta sus servicios en el centro.

VALORES

Nuestra institución escolar, como organización educativa, considera esenciales los siguientes valores internos:

  1. Comportamiento ético basado en el respeto de todos hacia todos.
  2. Sentido sincero, crítico y objetivo
  3. Espíritu de trabajo y de responsabilidad.                      
  4. Ejemplaridad docente.
  5. Respeto al medio ambiente.
  6. Seguridad en el trabajo.
  7. Vocación de servicio.
  8. Satisfacción de los trabajadores propios y de los usuarios de nuestros servicios educativos (básicamente alumnos y familias).

 

Asimismo, inspirados por los valores morales y éticos del cristianismo que promulga la Iglesia Católica, y a que se hace referencia en el Fin Fundacional de nuestra institución educativa, en el centro auspiciamos la transmisión al alumnado de los siguientes valores fundamentales, siempre en función de sus edades de desarrollo:

  1. Respeto: hacia las personas y sus pertenencias, y hacia las normas. Es un valor fundamental en las relaciones humanas y en la convivencia social. El respeto excluye, por lo tanto, el maltrato, la discriminación, la agresión, la humillación, la indiferencia y el aislamiento intencionado de las personas, cualquiera que sea su condición. La aceptación del pluralismo y el ejercicio de la tolerancia son las bases imprescindibles para que surja el respeto.
  2. Solidaridad: es un valor que debe cultivarse desde la infancia, porque la persona solidaria se interesa por los problemas de los demás, no sólo con buenas intenciones, sino de manera activa. La solidaridad, cuando persigue causas nobles y justas, nos humaniza e incluso permite cambiar el mundo, haciéndolo mejor, más habitable y más digno.
  3. Equidad: valor consistente en dar a cada uno lo que le corresponde según sus necesidades, méritos, capacidades o atributos. Es un valor estrechamente unido a la justicia moral y a la imparcialidad natural, que evita beneficiar a unos perjudicando a otros.
  4. Honradez: es el valor que define a una persona decente, íntegra y recta; a alguien que cumple sus deberes sin fraudes, sin engaños ni trampas. Una persona honesta goza de una gran credibilidad ante los demás.
  5. Responsabilidad: Valor consistente en una actitud positiva para hacer aquello que nos corresponde del mejor modo posible, con efectividad, calidad y compromiso. La responsabilidad también consiste en afrontar y asumir las consecuencias de nuestros actos voluntariamente realizados, tanto si sus resultados son buenos y gratificantes como cuando son adversos o indeseables.
  6. Sinceridad: consistente en mostrarse ante los demás tal y como realmente se es. La persona sincera busca la verdad, lejos del fingimiento, es transparente, auténtica y actúa guiada por la buena fe.
  7. Vocación de servicio: Servir supone una franca actitud de colaboración hacia los demás. Por esto, la persona servicial lo es en todas partes, con acciones que, aunque parezcan insignificantes, contribuyen a hacer más ligera y agradable la vida de los otros.
  8. Autoestima: es el sentimiento de aceptación y aprecio hacia uno mismo, siendo consciente de todo lo bueno que poseemos y de los propios errores y limitaciones. Una adecuada autoestima proporciona seguridad en sí mismo y permite afrontar y resolver la mayor parte de los problemas básicos de la vida.
  9. Crítica constructiva: actitud orientada a lograr cambios de interés general, con el objetivo de ayudar a la mayoría. Es un modo de exponer puntos de vista basados en la reflexión responsable, con argumentos sólidos, coherentes, que siempre persiguen una finalidad de bien común.
  10. Esfuerzo personal: es un valor que nos ayuda a conseguir las metas que nos proponemos y a superar los obstáculos de la vida diaria. Se construye desde la infancia mediante la disciplina, la motivación, la valoración del trabajo bien hecho, la capacidad de sacrificio, el afán de superación. Y trata de evitar la formación de una personalidad débil, caprichosa e inconstante, incapaz de afrontar muchas de las tareas arduas y serias de la vida.