Si buscas una muerte rara, conmigo la has encontrado, ya que morí de un infarto viendo un partido de futbol.
Dicen que cuando mueres vas al cielo ¿no? Pues no es así, por lo menos no es lo primero que haces.
Después de morir en extrañas circunstancias, salió de mi cuerpo un fantasma o alma poseído por mí. Me dirigí hacia mi velatorio. Aún no había empezado, espere durante 20 eternos minutos.
El primero en llegar fue mi padre, aunque no lloraba se le veía que estaba afectado. Seguidamente entró mi madre llorando a moco tendido con mi hermano; después entró el resto de mi familia y para finalizar mías amigos del colegio: Adrián, María, Alain…



