Siempre había estado alguien allí. En sus ventanas, a veces, se reflejaban sombras negras que causaban miedo y escalofrío. Su gran puerta marrón imprimía una sensación muy extraña. Los árboles que había a su alrededor parecían prisioneros de la gran mansión. Hacía treinta años que no era habitada. A todo el pueblo, la casa les [...]

continúa leyendo.....