Siempre había estado alguien allí. En sus ventanas, a veces, se reflejaban sombras negras que causaban miedo y escalofrío.
Su gran puerta marrón imprimía una sensación muy extraña.
Los árboles que había a su alrededor parecían prisioneros de la gran mansión.
Hacía treinta años que no era habitada. A todo el pueblo, la casa les parecía el lugar más horroroso del  mundo. La llamaban la casa encantada por el hecho que había ocurrido en aquel frío lugar.
Todo sucedió hace muchos años. La familia Sánchez moraba por aquella época en la mansión. El padre, Jack,  tenía una horrible enfermedad mental.
No se sabe a ciencia cierta qué es lo que ocurrió. La cuestión  esque  la madre y a sus dos hijos nadie los volvió a ver.

Veinte años después volvió un matrimonio muy rico a la casa pero a los ocho días desaparecieron.
Nadie era lo bastante valiente para averiguar que sucedía en la casa.
Por los alrededores corre el rumor de que aún vive el espíritu de Jack y de que acaba con la vida de todo aquel que habita la casa.

A pesar de todo lo que ocurrió, un día apareció el camión de mudanzas y todo el pueblo quedo sorprendido porque alguien iba a habitar aquella cruel casa.

Los nuevos residentes de aquel frío lugar eran muy conocidos por ser los mas  ricos  de todo el mundo. Se trataba de la familia de la Emperatriz de Rusia. Los miembros de la familia eran el padre, la madre y cuatro preciosos hijos.
Empezaba la gran historia de terror de la Emperatriz.
Empezarón a oír voces, se movían objetos, las puertas y ventanas se abrían solas. Cuando ocurrió la primera desgracia en la casa del pueblo ayudó a la Emperatriz.
Los cuatro hijos de ella aparecieron ahogados en la piscina.

La Emperatriz murió de pena…